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SOLEMNIDAD DE NUESTRO PADRE SAN AGUSTIN

SALUDOS DE NUESTRO VICARIO REGIONAL FR. JOSE GUILLERMO MEDINA, OSA.

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En este día de fiesta para nuestra Orden y toda la familia agustiniana, pensaba en el saludo y el mensaje que les podía enviar a todos ustedes para esta ocasión y, repasando las Confesiones de nuestro Padre, me detuve en un pasaje de su libro octavo en el que, en medios de su lucha interior, Agustín exclama: ¡Ea, Señor, manos a la obra! ¡Despiértanos e insiste en tu llamada, entusiásmanos y arrástranos, enciéndete, que trascienda tus dulzuras, amemos, corramos (Conf. VIII 4.9).

 

Las palabras de Agustín están preñadas de esperanzas y de confianza. Es consciente que con sus propias fuerzas no podrá llegar a alcanzar su fin deseado. Por eso invoca a Dios y le pide que él lo despierte, que lo vuelva a llamar, que él lo vuelva a enamorar, que lo entusiasme y lo arrastre. Sus palabras expresan la necesidad de Dios. Le pide que se haga más visible, que se encienda. ENCIENDETE. Le pide, en fin, que él se haga el protagonista en esta batalla final y decisiva, que tome su vida en sus manos.

 

Quisiera pedirle al Señor en este día de fiesta que se realice en cada uno de nosotros y cada una de nuestras comunidades este deseo. Pido al Señor que él se encienda, que su luz se haga más patente y visible, que su amor nos arrastre, nos entusiasme de nuevo, que el nos despierte del sueño, que no se canse de llamarlos, de volver a enamorarnos. Pido al Señor que en nuestra batalla, él se haga el protagonista, que él sea misericordioso y cargue con nuestras debilidades y lleve a buen termino la obra que ha comenzado en nosotros.

 

Amemos y corramos, nos invita Agustín. Esto es lo que nos toca a nosotros. El resto es de Dios. Nos toca ser protagonistas en el amor concreto…que nos amemos los unos a los otros. Pido al Señor que esta fiesta nos haga tomar consciencia de nuestra vocación al amor y que con nuestras actitudes, gestos y palabras podamos sembrar, ser fermento de unidad y fraternidad. Y en esto corramos, no nos detengamos, no nos cansemos, es más, primeriemos,

 

 

 

 

pongámoslo como prioridad. La razón por la que nos hemos reunido es para amar a Dios y el prójimo y tener una sola alma y un solo corazón hacia Dios.

 

Queridos hermanos que en esta fiesta podamos decirle al Señor, manos a la obra. Señor es tu tiempo. El tiempo de que se haga tu voluntad. Les deseo una feliz fiesta de nuestro Padre Agustín. Un fuerte y fraterno abrazo a todos. Dios los bendiga en este día tan especial.

 

 

Fr. José Guillermo Medina OSA

Vicario Regional