{"id":1782,"date":"2021-05-16T13:32:54","date_gmt":"2021-05-16T13:32:54","guid":{"rendered":"http:\/\/sanagustin.org\/word\/?p=1782"},"modified":"2021-05-16T13:32:54","modified_gmt":"2021-05-16T13:32:54","slug":"mensaje-del-santo-padre-francisco-para-la-55-jornada-mundial-de-las-comunicaciones-sociales","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/sanagustin.org\/word\/mensaje-del-santo-padre-francisco-para-la-55-jornada-mundial-de-las-comunicaciones-sociales\/","title":{"rendered":"MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA 55 JORNADA MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES"},"content":{"rendered":"<p><i>Queridos hermanos y hermanas:<\/i><\/p>\n<p>La invitaci\u00f3n a \u201cir y ver\u201d que acompa\u00f1a los primeros y emocionantes encuentros de Jes\u00fas con los disc\u00edpulos, es tambi\u00e9n el m\u00e9todo de toda comunicaci\u00f3n humana aut\u00e9ntica. Para poder relatar la verdad de la vida que se hace historia (cf.\u00a0<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/papa-francesco_20200124_messaggio-comunicazioni-sociali.html\">Mensaje para la 54.\u00aa Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/a><\/i>, 24 enero 2020) es necesario salir de la c\u00f3moda presunci\u00f3n del \u201ccomo es ya sabido\u201d y ponerse en marcha, ir a ver, estar con las personas, escucharlas, recoger las sugestiones de la realidad, que siempre nos sorprender\u00e1 en cualquier aspecto. \u00abAbre pasmosamente tus ojos a lo que veas y deja que se te llene de sabia y frescura el cuenco de las manos, para que los otros puedan tocar ese milagro de la vida palpitante cuando te lean\u00bb, aconsejaba el beato Manuel Lozano Garrido<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/papa-francesco_20210123_messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>\u00a0a sus compa\u00f1eros periodistas. Deseo, por lo tanto, dedicar el Mensaje de este a\u00f1o a la llamada a \u201cir y ver\u201d, como sugerencia para toda expresi\u00f3n comunicativa que quiera ser l\u00edmpida y honesta: en la redacci\u00f3n de un peri\u00f3dico como en el mundo de la web, en la predicaci\u00f3n ordinaria de la Iglesia como en la comunicaci\u00f3n pol\u00edtica o social. \u201cVen y lo ver\u00e1s\u201d es el modo con el que se ha comunicado la fe cristiana, a partir de los primeros encuentros en las orillas del r\u00edo Jord\u00e1n y del lago de Galilea.<\/p>\n<p><i>Desgastar las suelas de los zapatos<\/i><\/p>\n<p>Pensemos en el gran tema de la informaci\u00f3n. Opiniones atentas se lamentan desde hace tiempo del riesgo de un aplanamiento en los \u201cperi\u00f3dicos fotocopia\u201d o en los noticieros de radio y televisi\u00f3n y p\u00e1ginas web que son sustancialmente iguales, donde el g\u00e9nero de la investigaci\u00f3n y del reportaje pierden espacio y calidad en beneficio de una informaci\u00f3n preconfeccionada, \u201cde palacio\u201d, autorreferencial, que es cada vez menos capaz de interceptar la verdad de las cosas y la vida concreta de las personas, y ya no sabe recoger ni los fen\u00f3menos sociales m\u00e1s graves ni las energ\u00edas positivas que emanan de las bases de la sociedad. La crisis del sector editorial puede llevar a una informaci\u00f3n construida en las redacciones, frente al ordenador, en los terminales de las agencias, en las redes sociales, sin salir nunca a la calle, sin \u201cdesgastar las suelas de los zapatos\u201d, sin encontrar a las personas para buscar historias o verificar\u00a0<i>de visu<\/i>\u00a0ciertas situaciones. Si no nos abrimos al encuentro, permaneceremos como espectadores externos, a pesar de las innovaciones tecnol\u00f3gicas que tienen la capacidad de ponernos frente a una realidad aumentada en la que nos parece estar inmersos. Cada instrumento es \u00fatil y valioso s\u00f3lo si nos empuja a ir y a ver la realidad que de otra manera no sabr\u00edamos, si pone en red conocimientos que de otro modo no circular\u00edan, si permite encuentros que de otra forma no se producir\u00edan.<\/p>\n<p><i>Esos detalles de cr\u00f3nica en el Evangelio<\/i><\/p>\n<p>A los primeros disc\u00edpulos que quieren conocerlo, despu\u00e9s del bautismo en el r\u00edo Jord\u00e1n, Jes\u00fas les responde: \u00abVengan y lo ver\u00e1n\u00bb (<i>Jn<\/i>\u00a01,39), invit\u00e1ndolos a vivir su relaci\u00f3n con \u00c9l. M\u00e1s de medio siglo despu\u00e9s, cuando Juan, muy anciano, escribe su Evangelio, recuerda algunos detalles \u201cde cr\u00f3nica\u201d que revelan su presencia en el lugar y el impacto que aquella experiencia tuvo en su vida: \u00abEra como la hora d\u00e9cima\u00bb, anota, es decir, las cuatro de la tarde (cf. v. 39). El d\u00eda despu\u00e9s \u2014relata de nuevo Juan\u2014 Felipe comunica a Natanael el encuentro con el Mes\u00edas. Su amigo es esc\u00e9ptico: \u00ab\u00bfAcaso de Nazaret puede salir algo bueno?\u00bb. Felipe no trata de convencerlo con razonamientos: \u00abVen y lo ver\u00e1s\u00bb, le dice (cf. vv. 45-46). Natanael va y ve, y desde aquel momento su vida cambia. La fe cristiana inicia as\u00ed. Y se comunica as\u00ed: como un conocimiento directo, nacido de la experiencia, no de o\u00eddas. \u00abYa no creemos por lo que t\u00fa nos dijiste, sino porque nosotros mismos lo hemos o\u00eddo\u00bb, dice la gente a la Samaritana, despu\u00e9s de que Jes\u00fas se detuvo en su pueblo (cf.<i>\u00a0Jn<\/i>\u00a04,39-42). El \u201cven y lo ver\u00e1s\u201d es el m\u00e9todo m\u00e1s sencillo para conocer una realidad. Es la verificaci\u00f3n m\u00e1s honesta de todo anuncio, porque para conocer es necesario encontrar, permitir que aquel que tengo de frente me hable, dejar que su testimonio me alcance.<\/p>\n<p><i>Gracias a la valent\u00eda de tantos periodistas<\/i><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el periodismo, como relato de la realidad, requiere la capacidad de ir all\u00e1 donde nadie va: un movimiento y un deseo de ver. Una curiosidad, una apertura, una pasi\u00f3n. Gracias a la valent\u00eda y al compromiso de tantos profesionales \u2014periodistas, camar\u00f3grafos, montadores, directores que a menudo trabajan corriendo grandes riesgos\u2014 hoy conocemos, por ejemplo, las dif\u00edciles condiciones de las minor\u00edas perseguidas en varias partes del mundo; los innumerables abusos e injusticias contra los pobres y contra la creaci\u00f3n que se han denunciado; las muchas guerras olvidadas que se han contado. Ser\u00eda una p\u00e9rdida no s\u00f3lo para la informaci\u00f3n, sino para toda la sociedad y para la democracia si estas voces desaparecieran: un empobrecimiento para nuestra humanidad.<\/p>\n<p>Numerosas realidades del planeta, m\u00e1s a\u00fan en este tiempo de pandemia, dirigen al mundo de la comunicaci\u00f3n la invitaci\u00f3n a \u201cir y ver\u201d. Existe el riesgo de contar la pandemia, y cada crisis, s\u00f3lo desde los ojos del mundo m\u00e1s rico, de tener una \u201cdoble contabilidad\u201d. Pensemos en la cuesti\u00f3n de las vacunas, como en los cuidados m\u00e9dicos en general, en el riesgo de exclusi\u00f3n de las poblaciones m\u00e1s indigentes. \u00bfQui\u00e9n nos hablar\u00e1 de la espera de curaci\u00f3n en los pueblos m\u00e1s pobres de Asia, de Am\u00e9rica Latina y de \u00c1frica? As\u00ed, las diferencias sociales y econ\u00f3micas a nivel planetario corren el riesgo de marcar el orden de la distribuci\u00f3n de las vacunas contra el COVID. Con los pobres siempre como los \u00faltimos y el derecho a la salud para todos, afirmado como un principio, vaciado de su valor real. Pero tambi\u00e9n en el mundo de los m\u00e1s afortunados el drama social de las familias que han ca\u00eddo r\u00e1pidamente en la pobreza queda en gran parte escondido: hieren y no son noticia las personas que, venciendo a la verg\u00fcenza, hacen cola delante de los centros de C\u00e1ritas para recibir un paquete de alimentos.<\/p>\n<p><i>Oportunidades e insidias en la web<\/i><\/p>\n<p>La red, con sus innumerables expresiones sociales, puede multiplicar la capacidad de contar y de compartir: tantos ojos m\u00e1s abiertos sobre el mundo, un flujo continuo de im\u00e1genes y testimonios. La tecnolog\u00eda digital nos da la posibilidad de una informaci\u00f3n de primera mano y oportuna, a veces muy \u00fatil: pensemos en ciertas emergencias con ocasi\u00f3n de las cuales las primeras noticias y tambi\u00e9n las primeras comunicaciones de servicio a las poblaciones viajan precisamente en la web. Es un instrumento formidable, que nos responsabiliza a todos como usuarios y como consumidores. Potencialmente todos podemos convertirnos en testigos de eventos que de otra forma los medios tradicionales pasar\u00edan por alto, dar nuestra contribuci\u00f3n civil, hacer que emerjan m\u00e1s historias, tambi\u00e9n positivas. Gracias a la red tenemos la posibilidad de relatar lo que vemos, lo que sucede frente a nuestros ojos, de compartir testimonios.<\/p>\n<p>Pero ya se han vuelto evidentes para todos tambi\u00e9n los riesgos de una comunicaci\u00f3n social carente de controles. Hemos descubierto, ya desde hace tiempo, c\u00f3mo las noticias y las im\u00e1genes son f\u00e1ciles de manipular, por miles de motivos, a veces s\u00f3lo por un banal narcisismo. Esta conciencia cr\u00edtica empuja no a demonizar el instrumento, sino a una mayor capacidad de discernimiento y a un sentido de la responsabilidad m\u00e1s maduro, tanto cuando se difunden, como cuando se reciben los contenidos. Todos somos responsables de la comunicaci\u00f3n que hacemos, de las informaciones que damos, del control que juntos podemos ejercer sobre las noticias falsas, desenmascar\u00e1ndolas. Todos estamos llamados a ser testigos de la verdad: a ir, ver y compartir.<\/p>\n<p><i>Nada reemplaza el hecho de ver en persona<\/i><\/p>\n<p>En la comunicaci\u00f3n, nada puede sustituir completamente el hecho de ver en persona. Algunas cosas se pueden aprender s\u00f3lo con la experiencia. No se comunica, de hecho, solamente con las palabras, sino con los ojos, con el tono de la voz, con los gestos. La fuerte atracci\u00f3n que ejerc\u00eda Jes\u00fas en quienes lo encontraban depend\u00eda de la verdad de su predicaci\u00f3n, pero la eficacia de lo que dec\u00eda era inseparable de su mirada, de sus actitudes y tambi\u00e9n de sus silencios. Los disc\u00edpulos no escuchaban s\u00f3lo sus palabras, lo miraban hablar. De hecho, en \u00c9l \u2014el\u00a0<i>Logos<\/i>\u00a0encarnado\u2014 la Palabra se hizo Rostro, el Dios invisible se dej\u00f3 ver, o\u00edr y tocar, como escribe el propio Juan (cf.\u00a0<i>1 Jn<\/i>\u00a01,1-3). La palabra es eficaz solamente si se \u201cve\u201d, s\u00f3lo si te involucra en una experiencia, en un di\u00e1logo. Por este motivo el \u201cven y lo ver\u00e1s\u201d era y es esencial.<\/p>\n<p>Pensemos en cu\u00e1nta elocuencia vac\u00eda abunda tambi\u00e9n en nuestro tiempo, en cualquier \u00e1mbito de la vida p\u00fablica, tanto en el comercio como en la pol\u00edtica. \u00abSabe hablar sin cesar y no decir nada. Sus razones son dos granos de trigo en dos fanegas de paja. Se debe buscar todo el d\u00eda para encontrarlos y cuando se encuentran, no valen la pena de la b\u00fasqueda\u00bb<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/papa-francesco_20210123_messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<b>\u00a0<\/b>Las palabras mordaces del dramaturgo ingl\u00e9s tambi\u00e9n valen para nuestros comunicadores cristianos. La buena nueva del Evangelio se difundi\u00f3 en el mundo gracias a los encuentros de persona a persona, de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n. Hombres y mujeres que aceptaron la misma invitaci\u00f3n: \u201cVen y lo ver\u00e1s\u201d, y quedaron impresionados por el \u201cplus\u201d de humanidad que se transparentaba en su mirada, en la palabra y en los gestos de personas que daban testimonio de Jesucristo. Todos los instrumentos son importantes y aquel gran comunicador que se llamaba Pablo de Tarso hubiera utilizado el correo electr\u00f3nico y los mensajes de las redes sociales; pero fue su fe, su esperanza y su caridad lo que impresion\u00f3 a los contempor\u00e1neos que lo escucharon predicar y tuvieron la fortuna de pasar tiempo con \u00e9l, de verlo durante una asamblea o en una charla individual. Verificaban, vi\u00e9ndolo en acci\u00f3n en los lugares en los que se encontraba, lo verdadero y fructuoso que era para la vida el anuncio de salvaci\u00f3n del que era portador por la gracia de Dios. Y tambi\u00e9n all\u00e1 donde este colaborador de Dios no pod\u00eda ser encontrado en persona, su modo de vivir en Cristo fue atestiguado por los disc\u00edpulos que enviaba (cf.\u00a0<i>1 Co<\/i>\u00a04,17).<\/p>\n<p>\u00abEn nuestras manos hay libros, en nuestros ojos hechos\u00bb, afirmaba san Agust\u00edn<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/papa-francesco_20210123_messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>\u00a0exhortando a encontrar en la realidad el cumplimiento de las profec\u00edas presentes en las Sagradas Escrituras. As\u00ed, el Evangelio se repite hoy cada vez que recibimos el testimonio l\u00edmpido de personas cuya vida ha cambiado por el encuentro con Jes\u00fas. Desde hace m\u00e1s de dos mil a\u00f1os es una cadena de encuentros la que comunica la fascinaci\u00f3n de la aventura cristiana. El desaf\u00edo que nos espera es, por lo tanto, el de comunicar encontrando a las personas donde est\u00e1n y como son.<\/p>\n<p><i>Se\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a salir de nosotros mismos,<br \/>\ny a encaminarnos hacia la b\u00fasqueda de la verdad.<\/i><\/p>\n<p><i>Ens\u00e9\u00f1anos a ir y ver,<br \/>\nens\u00e9\u00f1anos a escuchar,<br \/>\na no cultivar prejuicios,<br \/>\na no sacar conclusiones apresuradas.<\/i><\/p>\n<p><i>Ens\u00e9\u00f1anos a ir all\u00e1 donde nadie quiere ir,<br \/>\na tomarnos el tiempo para entender,<br \/>\na prestar atenci\u00f3n a lo esencial,<br \/>\na no dejarnos distraer por lo superfluo,<br \/>\na distinguir la apariencia enga\u00f1osa de la verdad.<\/i><\/p>\n<p><i>Danos la gracia de reconocer tus moradas en el mundo<br \/>\ny la honestidad de contar lo que hemos visto.<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Roma, San Juan de Letr\u00e1n, 23 de enero de 2021, Vigilia de la Memoria de San Francisco de Sales.<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><b>Francisco<\/b><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/papa-francesco_20210123_messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>\u00a0 Periodista espa\u00f1ol, que naci\u00f3 en 1920 y falleci\u00f3 en 1971; fue beatificado en 2010.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/papa-francesco_20210123_messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>\u00a0W. Shakespeare,\u00a0<i>El Mercader de Venecia<\/i>, Acto I, Escena I.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/papa-francesco_20210123_messaggio-comunicazioni-sociali.html#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>\u00a0<i>Serm\u00f3n<\/i>\u00a0360\/B, 20.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queridos hermanos y hermanas: La invitaci\u00f3n a \u201cir y ver\u201d que acompa\u00f1a los primeros y emocionantes encuentros de Jes\u00fas con los disc\u00edpulos, es tambi\u00e9n el m\u00e9todo de toda comunicaci\u00f3n humana aut\u00e9ntica. 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