{"id":2348,"date":"2023-03-20T12:51:09","date_gmt":"2023-03-20T12:51:09","guid":{"rendered":"http:\/\/sanagustin.org\/word\/?p=2348"},"modified":"2023-03-20T13:09:36","modified_gmt":"2023-03-20T13:09:36","slug":"la-mirada-de-dios-%c2%a8mirada-enamorada%c2%a8-reflexion-de-fray-hipolito","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/sanagustin.org\/word\/la-mirada-de-dios-%c2%a8mirada-enamorada%c2%a8-reflexion-de-fray-hipolito\/","title":{"rendered":"La mirada de Dios: \u00a8Mirada enamorada\u00a8 | Reflexi\u00f3n del Padre Hip\u00f3lito"},"content":{"rendered":"\n<p>Lo sabemos: No es lo mismo ver que mirar. Vemos con los ojos dela cara, miramos con los ojos de la raz\u00f3n; vemos sin fijarnos, superficialmente, miramos fij\u00e1ndonos hondamente. Vemos \u201csin querer\u201d, miramos queriendo. Mirar, es mucho m\u00e1s que ver. Mirar, est\u00e1 mucho m\u00e1s cerca del enamoramiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Y este lenguaje \u2013 humanamente hablando &#8211; , roza a la Trinidad : Mirada del Padre al Hijo; mirada del Hijo al Padre; mirada del Esp\u00edritu Santo a los dos; mirada c\u00f3mplice entre los Tres: Puro Amor.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mirada complaciente del Creador a las futuras creaturas; mirada redentora &nbsp;del Redentor a sus futuros redimidos; mirada prendada del Esp\u00edritu Santo a los santificados del ma\u00f1ana. De puro amor se trata.<\/p>\n\n\n\n<p>Es un gozo saber que, todas las miradas de Dios, est\u00e1n inspiradas en el amor. El amor \u2013 \u201cDios es Amor\u201d \u2013 no tiene mirada torva, ni ce\u00f1uda, sino amable y alentadora. A\u00fan en el peor de los casos, cuando nos sorprende con la mochila llena de pecados, su mirada es de ternura y compasi\u00f3n. Dios mira con preferencia en lo hondo del coraz\u00f3n, no por lo que somos, sino por lo que podemos llegar a ser:<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li>Mirada que acaricia con guantes de seda;<\/li>\n\n\n\n<li>mirada que arrulla como paloma;<\/li>\n\n\n\n<li>mirada meliflua, que sabe a besos besos<\/li>\n\n\n\n<li>mirada alentadora que infunde confianza;<\/li>\n\n\n\n<li>mirada con entra\u00f1as de misericordia;<\/li>\n\n\n\n<li>mirada que, como roc\u00edo, esponja la flor ajada: ajada:<\/li>\n\n\n\n<li>mirada fecunda, engendradora de vida;<\/li>\n\n\n\n<li>mirada samaritana que cura;<\/li>\n\n\n\n<li>mirada liberadora;<\/li>\n\n\n\n<li>mirada taumat\u00fargica que resucita.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Precisamente, su mirada paterno-maternal, siempre busca, con zozobra, los hijos m\u00e1s heridos y estropeados de la sociedad. Hoy, roban sus miradas los descartados de las \u201cvillas miseria\u201d, los que no tienen voz, los alcanzados por la pandemia, los emigrantes, los fugitivos de las guerras: en fin, los que est\u00e1n fuera del sistema.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, si todav\u00eda nos queda alguna duda, reparemos en la mirada de Jes\u00fas, que es la mism\u00edsima mirada del Padre celestial:<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li>Desde luego, mir\u00f3 en Mar\u00eda \u201cla peque\u00f1ez de su servidora\u201d (Lc 1,48);<\/li>\n\n\n\n<li>mir\u00f3, fijamente, al joven rico y lo am\u00f3 (Mc 10,21);<\/li>\n\n\n\n<li>mir\u00f3 con dulzura la humildad de la viuda pobre (Lc 21,2-4);<\/li>\n\n\n\n<li>mir\u00f3 con l\u00e1stima la confusi\u00f3n de la ad\u00faltera (Jn 8, 10-11);<\/li>\n\n\n\n<li>mir\u00f3 con misericordia a Pedro, que lo negara (Lc 22,61);<\/li>\n\n\n\n<li>mir\u00f3 con dulzura\u00a0 a Juan desde la cruz y le entreg\u00f3 a su Madre (Jn 19,27).<\/li>\n\n\n\n<li><\/li>\n\n\n\n<li><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>\u00a1Miradas de Jes\u00fas! \u00a1Anzuelos que enamoran!<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Como el lirio que, sin resistencias, quedamente, sin hablar, se deja mirar por el sol, as\u00ed hay que dejarse mirar por esa mirada que, al mismo tiempo ilumina, esponja, cauteriza y deja en el alma una \u201cherida luminosa\u201d. Una pena, un pecado, no dejarse enamorar por la mirada fascinante del Se\u00f1or Jes\u00fas, por la maternal mirada del Padre Dios.\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 P. Hip\u00f3lito Mart\u00ednez, osa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo sabemos: No es lo mismo ver que mirar. Vemos con los ojos dela cara, miramos con los ojos de la raz\u00f3n; vemos sin fijarnos, superficialmente, miramos fij\u00e1ndonos hondamente. Vemos \u201csin querer\u201d, miramos queriendo. Mirar, es mucho m\u00e1s que ver. Mirar, est\u00e1 mucho m\u00e1s cerca del enamoramiento. 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