{"id":2516,"date":"2023-12-26T20:16:17","date_gmt":"2023-12-26T20:16:17","guid":{"rendered":"http:\/\/sanagustin.org\/word\/?p=2516"},"modified":"2023-12-26T20:16:21","modified_gmt":"2023-12-26T20:16:21","slug":"boletin-6-mons-diego-gutierrez-pedraza-siervo-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/sanagustin.org\/word\/boletin-6-mons-diego-gutierrez-pedraza-siervo-de-dios\/","title":{"rendered":"Bolet\u00edn 6 | Mons. Diego Guti\u00e9rrez Pedraza, Siervo de Dios."},"content":{"rendered":"\n<p>Queremos recordar a nuestro primer Obispo, Mons. Diego Guti\u00e9rrez Pedraza, hoy Siervo de Dios. \u00a0Precisamente Padre Pablo De La Cruz Hernando Moreno, ha iniciado Boletines Informativos para refrescar su memoria y recopilar todos los beneficios que podamos recibir por su intercesi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Les compartimos el N\u00famero 6 e iremos subiendo los pr\u00f3ximos, a medida que se vayan publicando.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Estimado amigo\/a:<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha celebrado con hondo fervor y grande regocijo la Fiesta de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario, en la Prelatura de Cafayate, como muchos otros lugares de nuestra Rep\u00fablica Argentina, para honrar y venerar a nuestra Madre del Cielo y rezar unidos el Santo Rosario.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta festividad me ha evocado la profunda devoci\u00f3n de Mons. Diego por el rezo del Santo Rosario, como lo he recogido en su biograf\u00eda: \u201cUn momento fuerte de oraci\u00f3n era a la puesta del sol, cuando conclu\u00eda sus trabajos y audiencias en el despacho episcopal. Se dirig\u00eda a la Capilla y principiaba el rezo del Santo Rosario a la Virgen Mar\u00eda. Nunca dej\u00f3 esta piadosa costumbre, tan ponderada por la Iglesia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Una pr\u00e1ctica religiosa que aprendi\u00f3 en su ni\u00f1ez, junto a sus padres Valent\u00edn y Dar\u00eda, quienes junto a sus hijos Visitaci\u00f3n, Piedad, Diego y Enrique, lo desgranaban todas las noches, como un sentido homenaje y ramillete de flores hacia la Madre del Cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue Santo Domingo de Guzm\u00e1n, por el a\u00f1o 1208, quien recibi\u00f3 de la Virgen Mar\u00eda esta preciosa devoci\u00f3n, ense\u00f1\u00e1ndole a rezarlo, con el compromiso de difundirlo en todo el mundo cristiano. Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, P\u00edo V, enterado del triunfo del triunfo cristiano en la Batalla de Lepanto, ocurrida el 7 de octubre de 1571, instituy\u00f3 la Fiesta de la \u201cVirgen de las Victorias\u201d, a celebrarse el primer domingo de octubre; m\u00e1s adelante el Papa Gregorio XIII cambi\u00f3 el nombre de la fiesta por el de \u201cNuestra Se\u00f1ora del Rosario\u201d; y el Papa Clemente XI extendi\u00f3 la celebraci\u00f3n a toda la Iglesia de Occidente. A inicios del siglo XX, San P\u00edo X fij\u00f3 definitivamente el 7 de octubre como el d\u00eda oficial para esta fiesta e inmortaliz\u00f3 estas palabras: \u201cDenme un ej\u00e9rcito que rece el Rosario y este vencer\u00e1 al mundo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En los albores del siglo XXI, San Juna Pablo II, quien a\u00f1adi\u00f3 lo \u201cmisterios luminosos\u201d al rezo del Santo Rosario, se\u00f1alaba en su carta apost\u00f3lica <em>Rosarium Virginis Mariae, <\/em>que esta oraci\u00f3n mariana \u201cen su sencillez y profundidad, sigue siendo tambi\u00e9n en este tercer milenio apenas iniciado una oraci\u00f3n de gran significado, destinada a producir frutos de santidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El reciente Beato Carlos Acutis nos dice con su talente juvenil: \u201cEl Rosario es la escalera m\u00e1s corta para subir el Cielo. Despu\u00e9s de la Santa Eucarist\u00eda, el Santo Rosario es el alma m\u00e1s poderosa para combatir al demonio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Recordemos esta hermosa oraci\u00f3n, compuesta por el Beato Bartolom\u00e9 Longo, el \u201cAp\u00f3stol del Rosario\u201d:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cOh Rosario bendito de Mar\u00eda, dulce cadena que nos une a Dios,<\/p>\n\n\n\n<p>vinculo de amor que nos une a los \u00c1ngeles,<\/p>\n\n\n\n<p>torre de salvaci\u00f3n contra los asaltos del infierno,<\/p>\n\n\n\n<p>puerto seguro en el com\u00fan naufragio, no te dejaremos jam\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>T\u00fa ser\u00e1s nuestro consuelo en la hora de la agon\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ti el \u00faltimo beso de la vida que se apaga.<\/p>\n\n\n\n<p>Y el \u00faltimo susurro de nuestros labios ser\u00e1 tu suave nombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Oh Reina del Rosario,<\/p>\n\n\n\n<p>oh Madre nuestra querida,<\/p>\n\n\n\n<p>oh Refugio de los pecadores,<\/p>\n\n\n\n<p>oh Soberana consoladora de los tristes.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Que seas bendita por doquier,<\/p>\n\n\n\n<p>hoy y siempre, en la tierra y en el cielo. Amen\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Unidos en la oraci\u00f3n del Santo Rosario en este mes de octubre.<\/p>\n\n\n\n<p>P. Pablo Hernando Moreno, O.S.A.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n\n\n\n<p>Les ofrezco, como reflexi\u00f3n de este Bolet\u00edn, la Homil\u00eda de Monse\u00f1or Diego en la Fiesta Patronal del a\u00f1o 1974:<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos Hermanos:<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez m\u00e1s quiero aprovechar esta feliz circunstancia de la Fiesta Patronal, para hablaros a los pies de Mar\u00eda Sant\u00edsima con el coraz\u00f3n en la mano y la verdad en los labios.<\/p>\n\n\n\n<p>Son dos cosas que tenemos que amar siempre mucho: la caridad y la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>No es siempre f\u00e1cil decir la verdad sin dar la impresi\u00f3n de faltar a la caridad. Yo quiero armonizar ambas cosas: No quiero dejar de ser claro por ser demasiado bondadoso ocultando vuestros defectos. El padre que cierra los ojos para no ver los defectos de sus hijos es mal padre, aunque parezca bueno porque no castiga. Pero tampoco os quiero decir la verdad sin caridad. Por eso, repito que es mi voluntad hablaros con el coraz\u00f3n en la mano y la verdad en los labios, hablaros claramente en virtud del amor que os profeso.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos a los pies de Mar\u00eda Sant\u00edsima. Todos nos sentimos hijos de tan buena Madre. Ella nos contempla a todos desde el cielo, pero tal vez no nos mire a todos por igual&#8230;Para unos tendr\u00e1 una mirada tierna, cari\u00f1osa, sonriente. Para otros la expresi\u00f3n de una Madre dolorida.<\/p>\n\n\n\n<p>En una familia numerosa hay hijos buenos, agradecidos, que por su vida honrada llenan de satisfacci\u00f3n y alegr\u00eda a su madre, pero se dan tambi\u00e9n hijos d\u00edscolos y rebeldes, que desoyendo los consejos maternos se precipitan por el camino del error llenando de amargura y de tristeza el coraz\u00f3n de la madre. Una madre jam\u00e1s rechaza a un hijo, es verdad, pero mientras de unos recibe continuas alegr\u00edas, de otros no recibe m\u00e1s que sinsabores. As\u00ed es nuestra Madre del cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la primera verdad que debemos meditar profundamente para sacar las debidas conclusiones pr\u00e1cticas. Es verdad que algunos por la misi\u00f3n que tenemos en la vida estamos obligados a dar a la Madre del cielo las mayores satisfacciones. Yo el primero entre todos vosotros, y no cre\u00e1is que estoy tan contento de m\u00ed mismo. No quiero se\u00f1alar vuestros pecados sin reconocer los m\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero yo les pregunto: \u00bfVosotros est\u00e1is contentos de vosotros mismos? Pensadlo bien, padres cristianos que sois la cabeza rectora de vuestras familias. Pensadlo bien madres cristianas que sois el coraz\u00f3n que debe impulsar la vida espiritual de vuestros hogares. Pensadlo bien hijos e hijas de Cafayate que constitu\u00eds un pueblo vigilado por la mirada atenta de la virgen del Rosario. Para demostrar que somos hijos de Mar\u00eda, pueblo consagrado a tan buena Madre, tenemos que despojarnos con valor de los malos h\u00e1bitos o costumbres inveteradas del vicio y del pecado. No quiero se\u00f1alar pecados. Cada uno conoce los suyos. Pero si quiero hacer un llamado especial a nuestra juventud.<\/p>\n\n\n\n<p>Escuchadme bien j\u00f3venes de Cafayate: Se ha dicho que la juventud no est\u00e1 hecha para el placer sino para el hero\u00edsmo&#8230; \u00bfLo sent\u00eds vosotros as\u00ed? \u00bfNo es cierto que muchos j\u00f3venes y muchas j\u00f3venes de nuestro pueblo parecen haber perdido la voluntad para el bien y se dejan deslizar por la pendiente f\u00e1cil del pecado? Y lo m\u00e1s lamentable es la insensibilidad con que se cometen, porque en muchos casos parece haberse perdido hasta la noci\u00f3n del pecado, que es lo \u00faltimo que nos puede suceder.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La Virgen Sant\u00edsima os pide hoy una voluntad m\u00e1s decidida para el bien. Demostrad que sois hijos de tan buena Madre. \u201cRevest\u00edos de Mar\u00eda los que deber\u00e1s la am\u00e1is\u201d, escribe San Bernardo: \u201cRevestirse de Mar\u00eda es imitar sus virtudes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda es la figura aut\u00e9ntica de la Iglesia. Ella presidia a la Iglesia en el cen\u00e1culo el d\u00eda de Pentecost\u00e9s cuando los Ap\u00f3stoles recibieron la plenitud del Esp\u00edritu Santo. Elle refleja en s\u00ed misma la santidad de la Iglesia. Nos dice el Ap\u00f3stol que Cristo se sacrific\u00f3, se entreg\u00f3 si mismo por la Iglesia para presentarla ante s\u00ed sin mancha ni arruga y sin ning\u00fan defecto, sino santa e inmaculada. As\u00ed es Mar\u00eda: sin mancha ni arruga, sin ning\u00fan defecto, santa e inmaculada.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;A esta santidad tenemos que aspirar nosotros reflejando en nuestra vida el aut\u00e9ntico rostro de la iglesia. Este es imitar a Mar\u00eda. La Virgen Sant\u00edsima ve hoy con agrado vuestra presencia numerosa. Pero no olvid\u00e9is que Ella penetra los corazones. \u00bfNo sent\u00eds que os est\u00e1 exigiendo algo? Aclam\u00e1is a la Virgen con vuestra presencia, con vuestros canticos, con vuestras oraciones, pero esto carece de valor si no es la expresi\u00f3n de una vida santa.<\/p>\n\n\n\n<p>Os recuerdo a prop\u00f3sito estas palabras de San Agust\u00edn:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNo alabes a Dios s\u00f3lo con tus labios;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;pon en armon\u00eda tu lengua con tus costumbres.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Alabando a Dios con la boca tendr\u00e1 que callar alg\u00fan tiempo;<\/p>\n\n\n\n<p>pero no se interrumpe jam\u00e1s el c\u00e1ntico de la santidad de vida.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Es pues, en las obras donde tiene que resonar nuestra voz. Es en la observancia de los mandamientos y de los deberes personales, es sobre todo en la caridad fraterna donde tiene expresi\u00f3n nuestra.<\/p>\n\n\n\n<p>Os bendice de coraz\u00f3n vuestro Prelado<\/p>\n\n\n\n<p>Fray Diego Guti\u00e9rrez Pedraza.<\/p>\n\n\n\n<p>FAVORES Y TESTIMONIOS<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Todos los d\u00edas somos muchos los que invocamos la intercesi\u00f3n de Mons. Diego pidiendo nos ayude y acompa\u00f1e en los momentos favorables y en las dificultades inesperadas de nuestra vida cotidiana, con la seguridad que desde el Cielo contin\u00faa protegiendo a los que le invocan.<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos a destinar este espacio para recordar los favores y testimonios que me van llegando.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy quiero recordar la curaci\u00f3n inesperada de su propio hermano Enrique, escuchemos el testimonio de su hija In\u00e9s, que nos lo relata con estas palabras:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn cuanto a la enfermedad de mi padre, el 17 de julio de 2020, ingresaron a mi padre en el Hospital Rio Carri\u00f3n de Palencia porque se encontraba muy mal.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed, le diagnosticaron una endocarditis, era muy grave y no sab\u00edan si iba a poder salir de ello, nos dijeron que nos prepar\u00e1bamos para peor. Le pusieron un tratamiento para ver si el \u00abco\u00e1gulo\u00bb que se hab\u00eda producido desaparec\u00eda, tras m\u00e1s de un mes ingresado y al ver que no daba resultado, nos derivaron al Hospital de Valladolid para ver si all\u00ed pod\u00edan operarle.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed estuvo una semana ingresado y nos dijeron que la operaci\u00f3n era muy arriesgada y que por la edad de mi padre no se atrev\u00edan a operarle con lo que, nos volvieron a mandar al hospital de Palencia. Aqu\u00ed, de nuevo siguieron probando con un tratamiento y de repente, desapareci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Los m\u00e9dicos no se explicaban el motivo de la repentina curaci\u00f3n, que hab\u00eda padecido durante casi dos meses.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi madre est\u00e1 convencida que se debi\u00f3 la curaci\u00f3n de mi padre, a mi t\u00edo Diego, ya que rez\u00f3 mucho con \u00e9l pidi\u00e9ndoselo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace muy pocos d\u00edas, el 26 de septiembre pasado, hubiera cumplido Mons. Diego 97 a\u00f1os de edad. Precisamente en ese d\u00eda un joven, llamado Santiago, sufri\u00f3 un accidente automovil\u00edstico muy grave, chocando contra un cami\u00f3n. El auto quedo destruido total, pero el joven sali\u00f3 ileso de tal fatal accidente.<\/p>\n\n\n\n<p>De nuevo la mano protectora del Siervo de Dios, a quien su querida abuela, Do\u00f1a Helena Gonz\u00e1lez Collazo, le invoca todos los d\u00edas, intercedi\u00f3 para conservarle la salud.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td>Para comunicar favores o pedir informaci\u00f3n: P. Pablo Hernando Moreno, O.S.A. Ag\u00fcero 2320 1425 Buenos Aires Tel. (011) 4802 5942 <a href=\"mailto:antimohernando@hotmail.com\">antimohernando@hotmail.com<\/a><\/td><td>Vicariato <strong>San Alonso de Orozco<\/strong> Orden de San Agust\u00edn www.sanagustin.org <img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"59\" height=\"54\" src=\"\">&nbsp;<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queremos recordar a nuestro primer Obispo, Mons. Diego Guti\u00e9rrez Pedraza, hoy Siervo de Dios. \u00a0Precisamente Padre Pablo De La Cruz Hernando Moreno, ha iniciado Boletines Informativos para refrescar su memoria y recopilar todos los beneficios que podamos recibir por su intercesi\u00f3n. Les compartimos el N\u00famero 6 e iremos subiendo los pr\u00f3ximos, a medida que se [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2517,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/sanagustin.org\/word\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2516"}],"collection":[{"href":"http:\/\/sanagustin.org\/word\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/sanagustin.org\/word\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/sanagustin.org\/word\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/sanagustin.org\/word\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2516"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/sanagustin.org\/word\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2516\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2524,"href":"http:\/\/sanagustin.org\/word\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2516\/revisions\/2524"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/sanagustin.org\/word\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2517"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/sanagustin.org\/word\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2516"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/sanagustin.org\/word\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2516"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/sanagustin.org\/word\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2516"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}