{"id":2679,"date":"2024-09-12T12:44:21","date_gmt":"2024-09-12T12:44:21","guid":{"rendered":"https:\/\/sanagustin.org\/word\/?p=2679"},"modified":"2024-09-12T12:44:22","modified_gmt":"2024-09-12T12:44:22","slug":"monsenor-diego-gutierrez-pedraza-en-todo-caridad-10-boletin","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/sanagustin.org\/word\/monsenor-diego-gutierrez-pedraza-en-todo-caridad-10-boletin\/","title":{"rendered":"Monse\u00f1or Diego Guti\u00e9rrez Pedraza \u00abEn todo, caridad\u00bb | 10\u00b0 Bolet\u00edn"},"content":{"rendered":"\n<p>Estimado amigo\/a:<br>En el Bolet\u00edn anterior recordamos la fecha del nacimiento de Mons. Diego, el 26 de septiembre de 1926, por lo tanto hace 98 a\u00f1os, que el Se\u00f1or nos obsequio con el regalo de su vida y de su vocaci\u00f3n,<br>siempre orientada hacia Dios, la Iglesia y a los hermanos de las comunidades, donde fue desarrollando sus tareas pastorales.<br>Hace treinta y cuatro a\u00f1os que el Se\u00f1or quiso acercarle a su presencia en la casa del Padre Celestial. Recordemos, como dato final, que hemos iniciado su Proceso de Beatificaci\u00f3n el 15 de Junio de 2019, en<br>la Catedral Nuestra Se\u00f1ora del Rosario, de la Ciudad de Cafayate. La Iglesia ya le considera \u201cSiervo de Dios\u201d.<br>Nos corresponde a cada uno de nosotros rezar e invocar su ayuda para promover el avance de este importante proceso de beatificaci\u00f3n. En estos d\u00edas,  nuestro querido Mons. Dar\u00edo Rub\u00e9n Quintana, se ha comprometido a renovar y completar los miembros del Tribunal Eclesi\u00e1stico, que fuera nombrado<br>interrogar a cada una de las personas que conocieron y trataron con Mons. Diego y quieran aportar su testimonio.<br>En este Bolet\u00edn, por iniciativa de varias personas que siguen estos escritos, me han pedido proseguir el testimonio de Don Carlos Rojo, sobrino de Mons. Diego. Adem\u00e1s de sus datos personales, nos va describiendo la  realidad de su comarca, la hermosa tierra de la Valdavia, que toma su nombre<br>del r\u00edo manso y sereno, que la cruza en la querida Provincia de Palencia, que es tierra de noble coraz\u00f3n, como dec\u00eda Santa Teresas de Jes\u00fas: \u201cMas toda la  gente es de la mejor masa y nobleza que yo he visto, y as\u00ed cada d\u00eda me alegro m\u00e1s de haber fundado all\u00ed\u201d.<br>Unidos en la oraci\u00f3n ferviente y constante, adem\u00e1s de invocar la salud para nuestros enfermos por su intercesi\u00f3n. Un abrazo fraterno.<\/p>\n\n\n\n<p><br>P. Pablo Hernando Moreno, O. S. A.<br>Datos importantes sobre Mons. Diego<br>aportados por su sobrino D. Carlos Rojo Mart\u00ednez.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Referencias de la Familia:<br>Era aquel a\u00fan, tiempo y lugar, de econom\u00eda suficiente y basada para el autoabastecimiento y allegar alg\u00fan recurso de excedentes, eminentemente rural, agr\u00edcola y ganadera, huerta y frutales, micol\u00f3gica, cineg\u00e9tica, artesanal, agro industrial y comercio local o comarcal esencial, en este caso, abastecido por la cabecera de la zona de influencia del comercio de la cercana Salda\u00f1a o Carri\u00f3n de los Condes, aunque como digo, de autoabastecimiento principalmente. Con productos derivados del ganado, campo y huerta<br>para ello.<br>As\u00ed el padre de Monse\u00f1or Diego, Sr. Valent\u00edn, compart\u00eda trabajo en la f\u00e1brica de harinas en Buenavista con el laboreo propio de un agricultor cultivando sus tierras.<br>Mientras su madre, Sra. Daria, se dedicaba a la huerta, a sus hijos, la casa y adem\u00e1s era modista.<br>La zona era sostenida en identidad socioecon\u00f3mica y general, desde peque\u00f1os n\u00facleos de poblaci\u00f3n dispersos, a cuyos habitantes aportaba sustento suficiente en sus estructuras familiares, normalmente, de numerosos miembros, la de Monse\u00f1or Diego era de cuatro hermanos. La expresi\u00f3n \u201cfamilia numerosa\u201d la consolid\u00f3 en tiempos posteriores la industria, aunque la realidad social ya era un hecho desde mucho antes, por lo general.<br>Porque la esencia en el territorio eran las familias y la agricultura y ganader\u00eda.<br>La familia era el fundamento, tanto para el trabajo en el campo y atenci\u00f3n del ganado, como para las previsiones del futuro que el relevo generacional podr\u00eda requerir naturalmente.<br>La familia representaba adem\u00e1s del eje social, la m\u00e1xima expresi\u00f3n de transmisi\u00f3n de cultura, h\u00e1bitos, credo, costumbres y principios. Suficiencia y orden, en los que la importancia de la mujer, el matriarcado, se hac\u00eda notar imprescindible y eficazmente.<br>Las opciones para la gran mayor\u00eda de las familias rurales fueron encomendar la formaci\u00f3n de sus hijos, que consideraban capacitados para un futuro que juzgaban mejor, a la ense\u00f1anza religiosa.<br>La figura del \u201cfraile reclutador\u201d que no se debe olvidar, por su funci\u00f3n e importancia, se encargaba de acercar las opciones a esa voluntad. La constante inquietud familiar.<br>\u00d3rdenes religiosas, curas diocesanos, alguien deb\u00eda explorar capacidades y voluntades por los pueblos rurales y medianos, que luego pudieran devenir o no, con el tiempo, en vocaciones reales.<br>En el caso concreto de Barriosuso, tan peque\u00f1o, donde por entonces ya viv\u00eda en familia Monse\u00f1or Diego, se daba una situaci\u00f3n muy excepcional y positiva. La existencia de una escuela permanente preparatoria para el ingreso de seminaristas, llamada \u201cPreceptor\u00eda\u201d. Popularmente tambi\u00e9n conocida como \u201cescuela de lat\u00edn\u201d o \u201cel estudio\u201d.<br>Fundada por un obispo de Cuba, seg\u00fan alguna referencia, que a\u00f1ade, y claramente orientada a la formaci\u00f3n cl\u00e1sica de alumnos de la zona que destacaban por su capacidad intelectual. Era dirigida por un preceptor y no cerr\u00f3 hasta 1961, seg\u00fan informaciones.<br>Monse\u00f1or Diego en ese excepcional entorno formativo y familiar, seguramente observ\u00f3 y vivi\u00f3 sus principales conclusiones vocacionales, dando paso a su ingreso como postulante agustino.<br>Y antes de que la familia fuera atra\u00edda por opciones de vida, que fueron surgiendo y madurando en su consolidaci\u00f3n, en las cabeceras de comarca de la zona, tanto en industria como comercio. M\u00e1s tarde. Como he referido ya.<br>Referencias sobre Mons. Diego:<br>Muy pronto su familia, padres y hermanos se trasladaron Guardo, que tomaba un crecimiento desbordante de poblaci\u00f3n y pujanza econ\u00f3mica e industrial, en medio del protagonismo de la econom\u00eda y consiguiente masificaci\u00f3n poblacional, las presencias de Monse\u00f1or Diego, antes y despu\u00e9s de ser prelado, no pasaban desapercibidas.<br>Guardo ser\u00e1 el siguiente referente de Monse\u00f1or Diego, el de su madurez y referencia de vivencias y reagrupaci\u00f3n familiar, ya consagrado sacerdote.<br>\u201cSiempre que iba a Guardo no le faltaba faena\u201d se dec\u00eda por los m\u00e1s cercanos y he o\u00eddo. Eran quienes quer\u00edan que les casase y le esperaban. O solicitaban su atenci\u00f3n.<br>Eran muy seguidos sus sermones, sus homil\u00edas, que alguna persona culta, muy de misa, dec\u00eda al verle oficiar la misa y escucharle: \u201cparece que ves y habla como un santo\u201d. Por el recogimiento y forma de celebrar la eucarist\u00eda.<br>La figura del predicador, de siempre, era un honor para los pueblos y un acontecimiento sobre todo en fechas tan se\u00f1aladas como determinadas novenas tradicionales seg\u00fan lugar o semana santa, por ejemplo.<br>Ocasionalmente, viene a colaci\u00f3n aqu\u00ed, aquel momento de alarma, en la iglesia de San Juan, la antigua y bastante peque\u00f1a, de las dos que hay en Guardo, la otra es la de Santa B\u00e1rbara, patrona de los mineros.<br>Momento digo, una semana santa, en la que oficiaba y predicaba Monse\u00f1or Diego.<br>un Viernes Santo, con la iglesia a abarrotada, y, en el preciso momento de su predicaci\u00f3n del serm\u00f3n de las siete palabras, con la iglesia abarrotada de fieles, repito, se desprendi\u00f3 de un arco central en el techo, una de sus piedras muy pesadas y grandes, parte del mismo, que con estruendo y alarma consecuente, se estrell\u00f3 en el suelo. Milagrosamente la iglesia abarrotada, sin tocar ni herir lo m\u00e1s m\u00ednimo a ninguno de los fieles.<br>La alarma, susto y reacci\u00f3n de estampida, hacia los pelda\u00f1os, una decena, de una pronunciada y \u00fanica escalera de la \u00fanica salida, fue, eso s\u00ed, de gran riesgo por aglomeraci\u00f3n, pero finalmente sin consecuencias.<br>Entre los fieles estaba su madre, Daria, su padre Valent\u00edn, y todos los familiares que ya viv\u00edan en Guardo. Dar\u00eda ya en silla de ruedas, en medio de aquella salida apresurada, porque ya la enfermedad, que luego la postr\u00f3 definitivamente en cama, la afectaba gravemente.<br>En otro orden de cosas, a Monse\u00f1or Diego le encantaba la naturaleza, igual la rural de tierra de campos que transita relativamente cercano a la Valdavia, de este a oeste provincial, el Camino de Santiago en Palencia, con un rosario de los mejores ejemplos del rom\u00e1nico palentino y de palomares solitarios sobresaliendo en la llanura de sembrados. Que la de vallejos, moteada de lomas con pinares, matas de robles, sus peque\u00f1os arroyuelos y choperas, prados o cereal, como es la Valdavia. O la monta\u00f1a, de Guardo, monta\u00f1a palentina y oriental leonesa, con extensos bosques de robles, hayedos, encinares que jalonan toda la monta\u00f1a hasta donde la vista pierde el horizonte, pinares interminables, monta\u00f1as calizas<br>imposibles de no ver y tan singulares como el Espiguete o Pe\u00f1a Redonda, que resaltan con su silueta sobresaliente, la m\u00e1xima altura y picos escarpados, aquel inicio hacia lo dif\u00edcil, que dijeran los romanos, en su buccca ad arduum.<br>Amaba las aguas, daba igual las del rio Valdavia, el Boedo y sus peque\u00f1os arroyos, todos ellos cangrejeros, que le permitieron disfrutar de la compa\u00f1\u00eda de sus sobrinos pescando algunas tardes de su tiempo libre, que las del Rio Carri\u00f3n en su curso alto en Guardo o el Esla poco m\u00e1s al norte, en Ria\u00f1o, ya en Le\u00f3n, ambos trucheros, con su caudal generoso y r\u00e1pido y cauce ancho, aguas cristalinas en las que tambi\u00e9n gustaba en tiempo, oportunidad y forma, una retirada a lo que llamaban los lugare\u00f1os de Guardo, \u201clas pozas\u201d,  para darse un ba\u00f1o en aguas tan fr\u00edas, por nacer de los neveros de las monta\u00f1as en sus adentros.<br>Amaba la naturaleza con felicidad, como hac\u00eda todo y en todo momento y de una forma intensa, pensativo, ensimismado, con un sentimiento muy \u00edntimo y peculiar.<br>Pero Monse\u00f1or Diego, sobre todo, preguntaba mucho por la gente, por los principales problemas que atisbaba podr\u00edan darse ante tanta y tanto cambio.<br>Seguramente viendo la ebullici\u00f3n humana y social en Guardo y amplia comarca de su influencia socioecon\u00f3mica, de tanto contraste con lo que tan bien conoci\u00f3 en su infancia o inicio de adolescencia en Barriosuso y comarca rural.<br>Nada le era indiferente, si de alguien o los dem\u00e1s se trataba. Y pareciera que algo pudiese hacer a pesar de estar tan lejos y tan cortos per\u00edodos de tiempo donde su familia.<br>Alguna muestra dej\u00f3 en Guardo tambi\u00e9n de su sentido del humor y risa f\u00e1cil, espont\u00e1nea, a la que no renunciaba en privado. Su sonrisa generosa y una mirada comprensiva y desde muy adentro. Paciente. Acompa\u00f1ante ligero, amoroso y positivo siempre. Imposible de perturbar y mucho menos de alterar.<br>Sirva de muestra un bot\u00f3n, con qu\u00e9 humor sano re\u00eda Monse\u00f1or Diego. Imaginemos si en una pl\u00e1cida tarde de pesca, \u201ca la serena\u201d, puesta de sol, en el rio de Ria\u00f1o, el Esla, cerca de Guardo, en un resbal\u00f3n se cayera al agua todo lo que es de largo, ca\u00f1a en mano, el acompa\u00f1ante. Se empieza convirtiendo el hecho, primero, en carcajada en el propio rio y al llegar a casa de vuelta, en an\u00e9cdota. Con la buena noticia, en la versi\u00f3n de que el compa\u00f1ero, bien conocido por todos y por m\u00ed, no ha pescado una trucha, \u00a1\u00a1sino dos!!, y la correspondiente aclaraci\u00f3n, para chanza y risas de todos. Y una vez aclarado y re\u00eddo y para redondear la felicidad de haber pasado una tarde a la orilla del rio con \u00e9l, hartos de picaduras de<br>mosquitos, si, poca pesca, s\u00ed pero feliz e inolvidable. Para recuerdo y muestra. Un privilegio.<br>Mons. Diego inculcaba humanidad, paz y qu\u00e9 buena compa\u00f1\u00eda, en su excepcional persona y misi\u00f3n, era Monse\u00f1or Diego. Asumi\u00f3 e innterpret\u00f3 la ruta y plan de su vida, apasionadamente, con entrega y generosidad crecientes en capacidad y plenamente consciente de los entornos por los que discurr\u00eda su vida en cada etapa, compartiendo con todos todo, como propio, con la fuerza interior de su fe, espiritualidad y su caridad inseparables . Algo que pronto y f\u00e1cilmente se percib\u00eda como guion de misi\u00f3n y servicio.<br>Su empat\u00eda f\u00e1cil, alegre y espont\u00e1nea. Ofrecido siempre para la carga de aliviar cargas hasta<br>sus l\u00edmites.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Descripci\u00f3n de la Regi\u00f3n:<br>La comarca de la Valdavia, cuya capital era y es Buenavista de Valdavia, es extensa y dispersa en numerosos n\u00facleos de poblaci\u00f3n, con frecuencia administrativamente agrupados en un \u00fanico ayuntamiento, con caracter\u00edsticas comunes, como lo es casi en su totalidad en el norte de la provincia de Palencia, y como todo \u00e9l y hacia el sur de la provincia, el medio natural es de tierras de cultivo, monte de pino y roble en lomas, con arroyos y r\u00edos menores Valdavia, Boedo principales, aptos para la pesca del cangrejo en su tiempo, como lo fueron y son el Carri\u00f3n y el Pisuerga a unas decenas de kil\u00f3metros, de<br>trucha.<br>R\u00edos y arroyos, que no deben subestimarse por ser imprescindibles marcadores de los asentamientos de poblaciones hist\u00f3ricamente. Pero son dos los r\u00edos principales, de caracter\u00edsticas singulares por sus caudales, cauces y recorrido en la provincia de Palencia, el Carri\u00f3n al oeste y el Pisuerga al este, que recorren la provincia entera de norte a sur y son esenciales por sus pantanos, en su origen de la monta\u00f1a palentina, para suministro humano, regad\u00edos en vegas cercanas a la comarca de la Valdavia, a la que pertenece Buenavista, comarca de tierra de campos hasta los confines de la provincia al sur, como tambi\u00e9n para usos industriales y hasta bien entrado el siglo XX, los molinos de cereal y transformaci\u00f3n agroalimentaria. De ah\u00ed que insista en los r\u00edos como elemento conformador de aquella econom\u00eda y sociedad.<br>Me quedo en Buenavista de Valdavia y en su vecino Barriosuso, cuya distancia entre s\u00ed, ya he dicho, es tan corta, que unidos por una carretera, bordeada de sembrados y a medio camino, el peque\u00f1o cementerio de Barriosuso, apenas da para un relajado paseo de diez minutos. Un dato que en lugar de quitar relevancia a uno u otro, se la da a ambos, por lo citado y citar\u00e9.<br>Monse\u00f1or Diego, si bien naci\u00f3 en Buenavista y residi\u00f3 unos a\u00f1os, pronto pas\u00f3 a residir en Barriosuso donde se acomod\u00f3 la familia. Ag\u00fcero de Yuso y Ajorio de Suso, de abajo y de arriba, respectivamente Buenavista y Barriosuso, fueron sus referencias en los legajos m\u00e1s antiguos que constan de su historia, dejando referencias de su \u00edntima relaci\u00f3n, de entre tantas poblaciones como hay en la comarca de la Valdavia.<br>Y aunque sus or\u00edgenes elementales pueden vislumbrarse en documentos del siglo XIII relacionados con Carri\u00f3n de los Condes o Sahag\u00fan, ya que pertenecieron al obispado de Le\u00f3n. Sus actuales nombres, al parecer, son decisi\u00f3n tomada en el siglo XVIII. Es por tanto correcto llamar as\u00ed al pueblo de nacimiento de Monse\u00f1or Diego y del Beato Anselmo Polanco y Monse\u00f1or Dionisio Moreno Obispo de Coria (C\u00e1ceres). A finales del siglo XIX y principios del XX.<br>Toda la Valdavia, y sus numerosos n\u00facleos de poblaci\u00f3n, en medio de vegas y valles y lomas, fue extraordinariamente prol\u00edfica en vocaciones agustinianas.<br>Existen dos circunstancias para mejor entender este relato y relaci\u00f3n de Monse\u00f1or Diego y sus padres y abuelos con la zona y tambi\u00e9n los datos vocacionales y la trascendencia de los hijos religiosos de estas tierras.<br>El molino de Buenavista que proporcion\u00f3 trabajo a la familia por un lado y la Preceptor\u00eda, \u201cel estudio\u201d o \u201cescuela de lat\u00edn\u201d, en Barriosuso, sobre lo que vuelvo luego, por otro.<br>En el devenir de la vida diaria, el tradicional entorno rural, constitu\u00eda un h\u00e1bitat bien definido y caracterizado, costumbrista y h\u00e1bitos culturales y humanos ordenados, integrados. Rutinario o met\u00f3dico por lo general. El traj\u00edn del reba\u00f1o de ganado ovino y menos vacuno, saliendo al campo a primera hora o a su regreso al establo a la puesta del sol. Aunque el vacuno se reservase m\u00e1s para la provisi\u00f3n de leche o queso y tambi\u00e9n para el laboreo del campo. Las estampas que dejaba el mundo rural resultan hoy a\u00f1ejas y entra\u00f1ables.<br>C\u00f3mo no dar justo protagonismo al campanario coronando la torre de la iglesia y el ta\u00f1er de sus campanas y al reloj, que en la zona no falta tampoco en la torre. Y los matices de toques y horas de repique anunciando a diario, primero la misa y luego su comienzo. Y del rosario diario de la tarde, tambi\u00e9n diario.<br>En festividades se\u00f1aladas y festivos con volteo de las campanas para mayor solemnidad. O esa llamada lenta, con intervalos de silencio, anunciadora de duelo por p\u00e9rdida de alg\u00fan vecino. O el agitado de alarma al vecindario pidiendo su concurrencia por alguna emergencia de incendio o similar. O a la huebra del trabajo comunitario.<br>El mensaje de las campanas nunca falt\u00f3 en Barriosuso ni en la Valdavia. Se\u00f1ales ancestrales, como en otros pueblos rurales, larga tradici\u00f3n en la Castilla de las aldeas, los conventos o las catedrales. Ni consintieron ni se consiente dejar el reloj parado, ni marcando hora poco fiable.<br>En fin, una vida normalizada, ordenada, de c\u00f3digos entendibles y asumidos. Pero expectantes castellanos. Serenos, a sus cosas, pero sin acomodarse las familias y sus gentes.<br>Labrando tierra y labrando horizontes. Y las fuentes p\u00fablicas y el pil\u00f3n para el ganado, con agua. Eso tambi\u00e9n. Con Principios. Y horizonte. As\u00ed se debe entender.<br>Las familias ten\u00edan expectativas. Quer\u00edan expectativas y por encima de cualquier otro reto, por y para sus hijos.<br>El futuro de los hijos. Que ya se hac\u00edan eco las nuevas oportunidades de una movilidad m\u00e1s accesible y de la industria primaria del carb\u00f3n y actividades auxiliares o comerciales, a s\u00f3lo decenas de kil\u00f3metros hacia el norte, desde Guardo hasta Barruelo, pasando por Cervera de Pisuerga y Aguilar.<br>Eco que hac\u00edan tambi\u00e9n los carriles y traviesas del nuevo ferrocarril minero de v\u00eda estrecha de Le\u00f3n a Bilbao, en construcci\u00f3n por entonces, bordeando toda la monta\u00f1a palentina, que se divisa desde las ultimas tierras de cultivos de la meseta y que caracterizan la Valdavia y otras, que en su punto importante m\u00e1s cercano, acaban en lo que los romanos llamaron \u201cBucca ad arduum, Bucardum\u201d, boca hacia lo dif\u00edcil, la monta\u00f1a, Guardo, divisoria de la monta\u00f1a palentina y la oriental leonesa , entrada hacia Ria\u00f1o y hacia los parques de Picos de Europa en la provincia ya de Le\u00f3n y el de Fuentes Carrionas, totalmente palentino.<br>Otro panorama paisaj\u00edstico y real, de vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estimado amigo\/a:En el Bolet\u00edn anterior recordamos la fecha del nacimiento de Mons. 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