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Padre Salustiano: Misionero agustino | Boletín Primero

Queridos amigos y amigas del P. Salustiano: Con mucha ilusión y entusiasmo voy a iniciar esta serie de Boletines acerca del querido y recordado P. Salus, que siempre le recordamos con su hábito y
correa, de color negro, recorriendo las calles de la Villa de San Antonio, en la Capital de Salta, o por las veredas de la Ciudad de Santa María, en la Provincia de Catamarca.


Deseo comenzar con el artículo del periódico de Salta “El Tribuno”, publicado el Domingo 11 de julio, por la periodista Carina Costello, a quien agradezco su buena voluntad de relatar el hermoso acontecimiento de la Apertura de la Causa de Beatificación del P. Salustiano en la Catedral de Salta, que todos hemos vivido con mucha emoción.

Este es su escrito:

“Trabajo en la Vicaría de San Antonio, desde 1987 hasta 1999.
Salustiano, el cura de villa San Antonio que puede ser beato.

Salustiano Migueléz fue conocido en Salta, como el cura de villa San Antonio.
Llegó a la Argentina con 50 años, a cumplir con su tarea de sacerdote, en distintos puntos del país. Primero en Santa María, en Catamarca, como Párroco. Después en Salta, el padre Salustiano
estuvo a cargo de la Vicaría de San Antonio entre 1987 y 1999.

Anoche, durante una misa en la Catedral Basílica de Salta, el padre Salustiano fue presentado como aspirante a beato. Para llegar a este punto, desde 2017, se lleva adelante una recopilación
de datos de su historia, de su pasado en la Iglesia y en la comunidad. En la ceremonia de las 20, los presentes recibieron también una estampa del padre Salustiano, para que los devotos lo
conozcan y a la espera de su primer milagro.

El padre Pablo de la Cruz Hernando, recién llegado desde Buenos Aires, es quien lleva adelante parte de todo este proceso. Fue él quien comenzó con la tarea de la recopilación de datos sobre
la historia de Salustiano, a quién conoció y con quién le tocó trabajar. “Son más de 80 personas las que se tiene que entrevistar a lo largo de este proceso, para conocer más sobre la acción social
del padre. Toda esta información será luego enviada a Roma, al Vaticano, donde una Comisión de Beatificación será la encargada de revisar toda esta información”, expresó el sacerdote.

El sacerdote Pablo de la Cruz Hernando detalló que todas aquellas personas que se han distinguido por su virtud, son identificadas. En este proceso, primero se pregunta al Vaticano, si
esta persona hizo algo en contra de su servicio a la Iglesia. Esto se presenta en la Comisión de Beatificación del Vaticano, también se solicita información a la Comisión Episcopal Argentina. “De no
haber nada en contra, se los declara Siervo de Dios”, expresó.


El proceso que se presentó ayer en la Catedral abre el camino a la beatificación. El acto fue presidido por monseñor Mario Cargnello, un representante de todos los padres Agustinos que llegó desde Roma y el superior del Vicariato de Argentina. También en esta ceremonia se nombró el Tribunal Eclesiástico integrado por el padre Loyola, el padre Ajalla y a una secretaria laica.


El padre Salustiano estuvo en Salta 12 años. Él realizó trabajos en la vicaría de San Antonio. Incluso hacia un apostolado, visitando a las personas que se dedican a la prostitución para poder
ayudarlas, y visitaba a los enfermos. También trabajó en la catequesis juvenil.

Quién es el padre Salustiano y cómo fue su vida Salustiano nació en Santibáñez de Tera, Zamora, España, el 19 de febrero de 1919. Cursó sus primeros estudios en su pueblo natal y luego, cuando llegó el momento de comenzar la secundaria, sus padres lo enviaron a la Preceptoría de Rosinos de Vidriales,
cerca de su pueblo natal.


En 1933 ingresó a la Escuela Apostólica Agustiniana, en Cuenca, donde la Orden de San Agustín tenía su casa de formación y el noviciado. Allí finaliza sus estudios secundarios. En 935 comienza el primer año de Filosofía pero todo es interrumpido en 1936, cuando estalla la Guerra Civil Española. Salustiano tenía 17. Fue expulsado del Seminario junto a todos sus compañeros el 24 de julio. En los días siguientes
mueren varios sacerdotes agustinos. Los estudiantes fueron ubicados en casa locales para trabajos de campo. El novicio trabajó como labrador, hasta 1938 que fue incorporado al Ejército Republicano de Cuenca. En 1939 pide su licencia y se traslada nuevamente al Monasterio de Nuestra Señora de La Vid,
pidiendo su reincorporación a la Orden de San Agustín.


En 1941 hace su profesión solemne en el Monasterio, a los pies de la imagen de la Virgen. En 1972 es destinado a Cafayate y en 1988, a la Comunidad de Santa Teresa en Salta”.


Todas las personas que hayan conocido al P. Salustiano y deseen dar su testimonio pueden dirigirse a la Parroquia de Santa Teresa de Jesús, en la Calle Florida 812, donde será bien aceptada por la Sacerdotes Agustinos.

Quiero manifestar, en este Boletín dedicado al P. Salustiano, el agradable y fraterno recibimiento de Mons. Mario Cargnello en nuestra visita a la querida Ciudad de Salta. El buen trabajo de la Secretaria Canciller del Obispado Sra. Luz M. Candioti de Llaya.


Agradezco, igualmente, la aceptación de los Miembros del Tribunal Eclesiástico para la recepción de los Testigos de la Causa; como también a los Miembros de la Comisión de Historia: Rvdo. P. Hipólito
Martínez y Profesor Jorge Hipólito Lizondo.


Les saluda fraternalmente y les agradece sus oraciones por la pronta Beatificación del P. Salus.

P. Pablo de la Cruz Hernando Moreno.